Home Noticias Semana Santa El Varal del Jueves Santo

El Varal del Jueves Santo

E-mail Imprimir PDF
PrendimientoFuente: Mario Hernández

Un Jueves Santo histórico

Amanecía el Jueves Santo no llegaba la deseada tranquilidad todos los cofrades que, a lo largo del primer tramo de la Semana Santa, vivieron con el corazón en un puño sin saber, hasta el último momento cuál era el futuro de cada una de las Estaciones de Penitencia.

Y es que este amanecer no quiso hacer realidad, en principio, aquello de “tres jueves tiene el año que brillan más que el sol” (aunque ahora, en jueves, sólo se celebre uno). Jueves que se iniciaba a primeras horas de la mañana con incertidumbre y con la presencia, a las 10 de la mañana, de la primera Cruz de Guía. Parecía un sueño pero era realidad, la Cofradía de las Tres Caídas se plantaba en la calle temerosa, eso sí, de las nubes que, a primera hora de la mañana, amenazaban su recorrido.
Fue, sin duda, la primera diferencia con otros Jueves Santos. A la Plaza de España llegaba desde Nueva Ciudad la Estación de Penitencia de la Cofradía del Santísimo Cristo de las Tres Caídas que, tras la suspensión por la lluvia de la noche anterior, decidió salir a la calle en la mañana del Jueves Santo.

Una decisión acertada que ofreció un momento histórico en la Semana Santa de Mérida al ser la primera cofradía en procesionar en al mañana de esta jornada y, sobre todo, en ser la primera en hacerlo fuera de su día habitual. Así las cosas, la Cofradía ofreció una estampa totalmente distinta a la de la noche del Miércoles Santo al ofrecer sus imágenes a plena luz del día. De esta manera comenzaba a vivirse una intensa jornada cofrade que enlazaría con las procesiones de la tarde y en la que Mérida ofrecía, simplemente, un ambiente distinto. Cientos de emeritenses y turistas, la mayoría extrañados, salieron al encuentro de la Cofradía que estuvo acompañada por numeroso público durante todo el recorrido. Las Tres Caídas demostró saber estar en la calle y por ello fue recompensada con la presencia de cientos de personas en su entrada, alrededor de las tres de la tarde. Un momento histórico, una página escrita ya en la Semana Santa de Mérida que nadie le quitará a estos jóvenes cofrades que, poco a poco, muestran saber hacer y seriedad en la Semana Santa de Mérida. Pero el Jueves Santo no había hecho más que comenzar, ‘porque siempre es reconfortante encontrarse con la seriedad y sobriedad de la Hermandad de la Vera-Cruz, meditar ante su Cristo expirante, deleitarse con la belleza de María Santísima de Nazaret y perderse en sus preciosos ojos verdes. Porque Mérida puede presumir de muchas cosas, hasta de la belleza de su imaginería.

La tarde de Jueves Santo Mérida respira cofradías por los cuatro costados, la pena es, sin duda, las condiciones en que la Cofradía de la Paz tuvo que salir desde su parroquia para llegar hasta la carrera oficial. Finalmente lo consiguió, como si de una Gymkhana cofrade se tratase, la Virgen de la Paz volvió a sorprender a propios y extraños con su belleza y blancura. La oscuridad de la noche, paliada por esos focos dispuestos en el camino, hizo algo menos dificultosa la subida que, en medio de un descampado, ofrecía una imagen nada agradable para una Semana Santa que se precie pero, así es la penitencia y los hermanos de la Paz la hicieron con todas las de la ley.

Ya desde el centro, todas las miradas se posaban en la nueva imagen de María Magdalena que, a los pies del Cristo del Descendimiento, procesionaba por primera vez tras su ejecución por el imaginero Luís Peña Maldonado. Fue sin duda una jornada en la que se colmaban las aspiraciones de la Cofradía Ferroviaria culminando este paso de Misterio. Como cierre de la jornada, otro hecho que será recordado en los anales de las cofradías emeritenses: la presencia del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la Estación de Penitencia de Jueves Santo por primera vez tras la suspensión del Miércoles. De esta manera, la cofradía puso tres pasos en la calle en una completísima Estación de Penitencia. La solemnidad del Cristo de los Remedios dejó el silencio y la reflexión por las calles de Mérida, con su paso corto, racheao, sin alardes, era paseada la muerte de Cristo por las calles emeritenses, cerrado por la belleza de la Virgen del Mayor Dolor con un exquisito exorno floral en tonos verdes.

Un Jueves Santo brillante en todos los sentidos, especialmente en el cofrade ya que todas las cofradías pudieron vivir con intensidad y sin problemas sus Estaciones de Penitencia, no hubo que mirar al cielo, no hubo tiempo ante tanta belleza ofrecida por las cuatro cofradías.

Resulta curioso que, en la jornada del Amor Fraterno, la Semana Santa de Mérida inicia sus Estaciones Penitenciales con un beso, símbolo de amor convertido en traición a manos de un portentoso Judas Iscariote tallado por Juan de Ávalos.

Ya metidos en la Madrugada del Viernes Santo, Cristo era descendido de la cruz de manos de los hermanos del Calvario. Silencio en la noche más triste para la Cristiandad, silencio en Mérida porque, a pesar de todo, de la brillantez de las procesiones, de la elegancia de todos los pasos, del esfuerzo de los costaleros, de la organización, los abrazos de felicitación y las entradas jubilosas de esfuerzo costalero, Cristo yace en la Ermita del Calvario esperando la jornada en la que Mérida se hace más Mérida todavía con su procesión del Santo Entierro.



 

El Tiempo en Mérida

Mérida  22°C

Cultos

Triduo

Calendario Cofrade

<<  Septiembre 10  >>
 Lu  Ma  Mi  Ju  Vi  Sa  Do 
    1  2  3  4  5
  6  7  8  9101112
13141516171819
20212223242526
27282930   

Imagen aleatoria

Contador de Visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter

Click para escuchar...

REPRODUCTOR EXTERNO