Fuente: Hoy Digital - Juan Soriano
La Paz, la Vera Cruz, la Ferroviaria y el Nazareno salen a la calle con más de 300 costaleros y centenares de penitentes
Hace siete años que Mérida no celebra una Procesión Magna, un evento que en principio debería tener lugar cada cinco años y que en la presente edición de la Semana Santa se ha vuelto a quedar en el tintero. Al menos, ya se ha asegurado su organización para 2010.
Sin embargo, cada Jueves Santo tiene lugar en la ciudad una pequeña Procesión Magna, que por unas horas llena las calles de fervor cofrade. Cuatro procesiones de otras tantas cofradías, con ocho pasos, más de 300 costaleros y centenares de nazarenos protagonizaron ayer la jornada grande de la Semana Santa emeritense.
La velada comenzó a las 18.00 horas en la parroquia de San Francisco de Sales, en la antigua barriada de La Paz. Al igual que ya sucediera el pasado año, los costaleros de los pasos del Prendimiento y Nuestra Señora de La Paz tuvieron que sortear con cuidado el mal estado de la salida del templo, rodeado por las obras de ejecución de las nuevas consejerías de la Junta de Extremadura dentro del proyecto Mérida III Milenio.
Las dificultades propiciaron una salida un tanto desangelada, pero también aportaron la imagen del paso del desfile junto al Acueducto de San Lázaro por una bajada pronunciada que obligó a afrontar los primeros metros de la procesión con sumo cuidado.
Poco después, desde la cercana parroquia del Perpetuo Socorro, en la barriada de La Antigua, la Cofradía de la Vera Cruz cumplió con su cita de cada tarde de Jueves Santo. Con menos público que en otras ocasiones, pero con la misma intensidad, la hermandad puso en la calle sus pasos del Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de Nazaret.
Como principal novedad, la quincena de miembros de la recién creada institución de los Caballeros de la Vera Cruz encabezaron el desfile tras la Cruz de Guía.
Llegada al centro
En teoría, la Paz y la Vera Cruz debían llegar al centro antes de las 19.30, justo a tiempo para permitir la salida de la Cofradía Ferroviaria y la Hermandad del Nazareno de la Basílica de Santa Eulalia. Sin embargo, el retraso en la primera de las procesiones obligó a modificar el programa.
Por deferencia, la Ferroviaria no tomó la calle hasta las 20.30, justo después de que la Vera Cruz pasase ante Santa Eulalia, con lo que acumuló casi una hora de retraso. Con gran diligencia, apareció en primer lugar el Descendimiento, una de las composiciones más completas de la imaginería emeritense. Acto seguido, la Esperanza emprendió el camino hacia la Plaza de España por la avenida de Extremadura y Valverde Lillo.
Para cerrar la tarde (la noche aún deparaba la salida del Cristo del Calvario), la Cofradía del Nazareno inició tras la Ferroviaria su desfile del Jueves Santo. A las 21.00, media hora después de lo previsto, comenzó su Estación de Penitencia con el Cristo de los Remedios y Nuestra Señora del Mayor Dolor.
A pesar del 'atasco', el público pudo contemplar sin problemas las cuatro procesiones, que representaron la Pasión de Jesús desde el Prendimiento a la Crucifixión y el Descendimiento.
Fin de las procesiones
La jornada del Viernes Santo deparará la única procesión matutina de la Semana Santa emeritense, la que protagoniza la Hermandad Ferroviaria con las imágenes de Las Angustias y La Esperanza. Por la tarde, el Santo Entierro recorrerá solemnemente la ciudad desde la Ermita del Calvario hasta la Concatedral de Santa María, que a medianoche asistirá a la salida de Nuestra Señora de la Soledad.
La Semana Santa de Mérida tendrá su colofón mañana sábado con la tradicional procesión del Resucitado. Entre vítores y fuegos artificiales, la Cofradía del Nazareno pondrá punto final a la Semana de Pasión 2009.
La Paz, la Vera Cruz, la Ferroviaria y el Nazareno salen a la calle con más de 300 costaleros y centenares de penitentes
Hace siete años que Mérida no celebra una Procesión Magna, un evento que en principio debería tener lugar cada cinco años y que en la presente edición de la Semana Santa se ha vuelto a quedar en el tintero. Al menos, ya se ha asegurado su organización para 2010.
Sin embargo, cada Jueves Santo tiene lugar en la ciudad una pequeña Procesión Magna, que por unas horas llena las calles de fervor cofrade. Cuatro procesiones de otras tantas cofradías, con ocho pasos, más de 300 costaleros y centenares de nazarenos protagonizaron ayer la jornada grande de la Semana Santa emeritense.
La velada comenzó a las 18.00 horas en la parroquia de San Francisco de Sales, en la antigua barriada de La Paz. Al igual que ya sucediera el pasado año, los costaleros de los pasos del Prendimiento y Nuestra Señora de La Paz tuvieron que sortear con cuidado el mal estado de la salida del templo, rodeado por las obras de ejecución de las nuevas consejerías de la Junta de Extremadura dentro del proyecto Mérida III Milenio.
Las dificultades propiciaron una salida un tanto desangelada, pero también aportaron la imagen del paso del desfile junto al Acueducto de San Lázaro por una bajada pronunciada que obligó a afrontar los primeros metros de la procesión con sumo cuidado.
Poco después, desde la cercana parroquia del Perpetuo Socorro, en la barriada de La Antigua, la Cofradía de la Vera Cruz cumplió con su cita de cada tarde de Jueves Santo. Con menos público que en otras ocasiones, pero con la misma intensidad, la hermandad puso en la calle sus pasos del Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de Nazaret.
Como principal novedad, la quincena de miembros de la recién creada institución de los Caballeros de la Vera Cruz encabezaron el desfile tras la Cruz de Guía.
Llegada al centro
En teoría, la Paz y la Vera Cruz debían llegar al centro antes de las 19.30, justo a tiempo para permitir la salida de la Cofradía Ferroviaria y la Hermandad del Nazareno de la Basílica de Santa Eulalia. Sin embargo, el retraso en la primera de las procesiones obligó a modificar el programa.
Por deferencia, la Ferroviaria no tomó la calle hasta las 20.30, justo después de que la Vera Cruz pasase ante Santa Eulalia, con lo que acumuló casi una hora de retraso. Con gran diligencia, apareció en primer lugar el Descendimiento, una de las composiciones más completas de la imaginería emeritense. Acto seguido, la Esperanza emprendió el camino hacia la Plaza de España por la avenida de Extremadura y Valverde Lillo.
Para cerrar la tarde (la noche aún deparaba la salida del Cristo del Calvario), la Cofradía del Nazareno inició tras la Ferroviaria su desfile del Jueves Santo. A las 21.00, media hora después de lo previsto, comenzó su Estación de Penitencia con el Cristo de los Remedios y Nuestra Señora del Mayor Dolor.
A pesar del 'atasco', el público pudo contemplar sin problemas las cuatro procesiones, que representaron la Pasión de Jesús desde el Prendimiento a la Crucifixión y el Descendimiento.
Fin de las procesiones
La jornada del Viernes Santo deparará la única procesión matutina de la Semana Santa emeritense, la que protagoniza la Hermandad Ferroviaria con las imágenes de Las Angustias y La Esperanza. Por la tarde, el Santo Entierro recorrerá solemnemente la ciudad desde la Ermita del Calvario hasta la Concatedral de Santa María, que a medianoche asistirá a la salida de Nuestra Señora de la Soledad.
La Semana Santa de Mérida tendrá su colofón mañana sábado con la tradicional procesión del Resucitado. Entre vítores y fuegos artificiales, la Cofradía del Nazareno pondrá punto final a la Semana de Pasión 2009.






Fuente: HOY Digital - Juan Soriano
Fuente: HOY Digital. A puro olor de barrio. Balcones engalanados con colgaduras de las cofradías, costaleros que entran y salen de sus casas para beber antes de la procesión, mujeres que colocan macetas y flores en sus ventanas, Cristos y Vírgenes que procesionan bajo la silueta recortada de casas bajas y blancas, sin que letreros luminosos comerciales ni semáforos golpeen la vista al espectador. Una delicia para los curiosos que se amontonan en las calles y para los penitentes. El aroma de lo auténtico bajo la luna llena y una noche fresca.
Fuente: Extremadura al día.
Fuente: Diario HOY Digital
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