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Domingo de Ramos: Dejad que los niños se acerquen a mí PDF Imprimir E-mail
Escrito por Mario Hernández   
Lunes, 29 de Marzo de 2010 09:25

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Así es el Domingo de Ramos; alegría de los padres, de los niños, de los cofrades. Comienzan los días grandes y quien mejor que los más pequeños para abrir la Semana Santa de Mérida. Como si se tratara de la receta de un gran cheff de cocina, todos los ingredientes estaban a punto: el buen tiempo, los niños y los vivos colores de dos hermandades que, desde primeras horas de la tarde, arrancaron un sin fin de sensaciones, emociones, escalofríos y belleza.

A media tarde, los pequeños de la Cofradía Infantil se encaminaban, nerviosos, impacientes, inquietos, felices... hacia la Concatedral de Santa María para realizar su Estación de Penitencia. Una estación de penitencia marcada por el dorado de las palmas y la algarabía de aquellos que eran conscientes de que comenzaban unos días sin reloj, donde todo se irá sucediendo, cada vez, a mayor velocidad. Aunque la cuestión horaria pueda parecer la dominante a la hora de marcar el inicio de la Semana Santa, lo cierto es que la tradición es la tradición y, la primera que se planta en Carrera Oficial (es decir, la Plaza de España) es la Burrita, o Entrada de Jesús en Jerusalén, como insiste el Vicario, Antonio Becerra, en que la denonimenos.

Lo cierto es que, el río humano en tonos rojos y blancos que se derramó tras la apertura de puertas de Santa María, iniciaba la Semana Santa, mientras desde San José, otro río humano en tono blanco y burdeos, buscaba el corazón de la ciudad romana. En la Plaza de España, y en todas las calles del recorrido, no cabía un alfiler, emeritenses y foráneos arropaban a una Semana Santa que apunta alto gracias a la labor de las hermandades emeritenses.

El paso de la Entrada en Jerusalén, arrancó los primeros aplausos nada más salir gracias a la labor de sus costaleros que, en una impresionante chicotá, recorrieron los primeros 100 metros del recorrido mientras La Pasión encadenaba marchas. Una lástima, eso sí, que la banda fuera muy alejada del paso y no detrás ya que, en varios puntos del recorrido, el paso iba en un absoluto silencio. Así las cosas, estampas bellas en el Arco de Trajano, la Plaza de la Constitución y la calle San Francisco donde, frente por frente, la Virgen del Patrocinio y el Señor de la Entrada en Jerusalén cruzaron miradas.

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Y es que las previsiones horarias se cumplieron al milímetro ya que, mientras la Infantil iniciaba la bajada por San Francisco, la Cofradía de la Cena ya tenía sus dos pasos en la calle Santa Eulalia. La Hermandad de la Cena, que va ganando en prestancia y saber estar en la calle (no es que nunca lo hayan hecho de otra manera) porque como el vino, va mejorando con los años. El Paso de la Sagrada Cena, impresionante, no caben más palabras. Sobresalió la cuadrilla de la Virgen del Patrocinio que, particularmente, ofrecieron ayer una buena lección de cómo llevar un paso de Virgen sin estridencias. El paso de la Sagrada Cena llegó a la Concatedral de Santa María y se encaró ante su puerta donde fueron recibidos por Don Manuel Grillo y Don Francisco Sayago. Una estupenda chicotá le despidió de la Plaza de España con el brillante exhorno floral en tonos rojos con pequeños detalles morados que, a razón del día, quizás hubieran podido ser suprimidos. La Cena se está convirtiendo en uno de los grandes pasos de Misterio de la Semana Santa y, al martillo, un buen capataz.

La Virgen del Patrocinio hizo lo propio con Reina de Triana. De esta manera, con pasitos muy cortos, llegó a la concatedral para efectuar el saludo. Un exhorno floral sencillo que realzaba aún más la belleza de esta imagen de la Virgen que levanta pasiones en su Barrio de la Argentina. Muy buen trabajo de sus costaleras midiendo los tiempos y sabiendo, a cada momento, variar el ritmo al son de las marchas sin estridencias.

Después de la Cena, sin prisas, llegó la Infantil para recogerse en Santa María. Los tonos pastel en el exhorno floral realzan aún más este paso de Misterio que, sin duda, es más bello a la luz tenue de las farolas de la Plaza de España, con la belleza de sus imagenes. Mientras entraba la Infantil, la cofradía de la Cena continuó su largo recorrido hasta su barrio, al que llegó al filo de las once de la nochr. Gran Domingo de Ramos para una gran Semana Santa. Lástima que, con la cantidad de turistas y público en las calles, algunos bares del centro cerraran sus cocinas, otros, los más avispados, aprovecharon el tirón... estamos en crisis pero... actitudes como esta por parte de la hostelería dicen muy poco en beneficio del Interés Turístico Nacional del que ellos son, en gran medida, los grandes beneficiados y lo que más miran los evaluadores del Expediente.

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LO MEJOR

Mérida hasta los ojos, buen tiempo, saber ser y estar de las dos hermandades en la calle y el grandísimo trabajo de los costaleros a pesar de las temperaturas y la falta de ensayos en Cuaresma por la lluvia

LO PEOR

La poca información que ofrece la policía local que, a preguntas de los turistas, no sabían que recorridos llevaban las hermandades, algunos establecimientos que no tienen en cuenta que en esto de la Semana Santa, todos debemos aportar nuestro granito de arena.

 

Última actualización el Miércoles, 31 de Marzo de 2010 07:49