| El Cireneo entró a Mérida en Córdoba por la puerta grande |
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| Escrito por Mario Hernández | |||
| Viernes, 22 de Octubre de 2010 06:59 | |||
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Posiblemente se hubieran podido llevar otros enseres, más o menos. A la hora de seleccionarlos se siguió un criterio únicamente participativo que mostrase, en esencia, la Semana Santa. Y así se hizo. Desde su llegada a Córdoba, Mérida sorprendía a propios y extraños con el descenso del soberbio paso del Santísimo Cristo de los Remedios desde el camión de transporte. Ante la mirada de muchos curiosos, el paso atravesó todo el pabellón para quedar ubicado en su emplazamiento definitivo ¡comenzaba a tomar forma el stand!
A partir de ahí, la tarea no era sencilla. Había que buscar el equilibrio entre todos los enseres e imágenes. Quedando una representación más que digna de nuestra Semana Santa. Cierto es que no todas nuestras imágenes son así, las hay mejores ¡y hasta peores!, cierto es que todos nuestros pasos no son así, los hay mejores ¡y hasta peores! Pero desde el momento en que se puso el último maniquí y se hizo la prueba de video (donde se mostraban todos los momentos señalados de la Semana Santa) comenzamos a sentir el orgullo de ser emeritense y a entender que estábamos en consonancia con el resto de la muestra. A partir de ahí todo fueron visitas, preguntas, e interés. Mucho interés el que despertó el Cireneo de las Tres Caidas. Soberbio, se levantaba en el centro del stand divisando toda la muestra. Por ello, los visitantes no podían dejar de admirar su robustez y hechura. Lo mismo ocurrió con Santiago Apostol que, tan alto en el paso de la Cena, parece que pasa desapercibido en sus facciones bien conseguidas. Y así con cada uno de los enseres que mostramos. El palio de la Dolores, solemne, los faroles del Medinaceli, clara fusión de madera y plata, la corona de la Paz, la saya de las Lágrimas, de Nazaret ¿y esto donde lo habéis bordado? nos preguntaban. Eso lo han hecho las mujeres de Mérida en los tres talleres de bordados que tienen las hermandades, contestábamos con orgullo. En definitiva, Mérida puede presumir, y ya presume de Semana Santa. Quizás habrá que dejar de mirarse un poco el ombligo porque no somos ni los mejores, ni los peores. Quizás deberíamos mirar hacia adelante, pensando en positivo porque, como dice el refrán, en todos sitios cuecen habas y Mérida es muy dada a mostrarlas. Tenemos que creernoslo, pero con el convencimiento de que nos queda mucho camino por recorrer. Tenemos buen patrimonio, tenemos buena imaginería, pero, en ocasiones, pocas ganas de cambiar. Este ha podido ser un buen inicio de algo apasionante, solo hace falta gente que tire del carro (como muchos hasta ahora) y menos que pongan palos entre las ruedas (como otros tantos muchos hasta ahora). Tampoco podemos ser lo que no somos, aunque siempre son buenos los intentos de mejorar, pero sin tener que ser como nadie en concreto. Podríamos escribir sobre más de 1.000 semanas santas distintas, con sus características y sus peculiaridades, en unos sitios se hará mejor, o peor, pero es la suya. ¿por qué no intentamos ser la 1.001? De nosotros ya beben algunas fuentes, aunque no lo parezca. ¿Quién nos iba a decir que algún día estaríamos en un sitio como éste?
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| Última actualización el Domingo, 07 de Noviembre de 2010 11:16 |





La presencia de Mérida en el III Salón Cofrade de Córdoba ha sido calificada, tanto por los organizadores como por el público asistente, de éxito. Mérida se presentó en la capital cordobesa con timidez, humildad, intentando mostrar lo bueno de su Semana Santa. Por ello, con la representación de todas las Hermandades y Cofradías, se instaló un stand de 60 metros cuadrados en el que se mostró una mínima parte del gran patrimonio de las hermandades.
